LIMA — Tras una semana de conversaciones con autoridades del gobierno, una delegación de dirigentes de los pueblos achuar, quechua y uranina, de la cuenca del río Corrientes, presentó un balance de las reuniones llevadas a cabo durante estos días.
En las citas de trabajo, a las que también asistió personal de la adjuntía para asuntos públicos y de medio ambiente de la Defensoría del Pueblo, en calidad de observadores, los dirigentes indígenas les exigieron a los representantes de los ministerios de Energía y Minas, de Salud, Perupetro del Gobierno Regional de Loreto y del Programa Nacional de Ayuda Alimentaría (PRONAA), el cumplimiento de los compromisos asumidos en el Acta de Dorissa, mediante la cual, en octubre de 2006, se comprometieron junto a la empresa Pluspetrol Norte, a mejorar las condiciones de vida de los pobladores afectados por las actividades de hidrocarburos e iniciar la remediación de los suelos y reinyección de las aguas que actualmente son arrojadas al río Corrientes.
Aunque reconocieron algunos avances en los acuerdos adoptados, los dirigentes presentes en Lima, desde el lunes 6 de agosto, alertaron que pese a existir un plan integral de desarrollo de la zona, aún no se ejecuta debido a una serie de trabas burocráticas que han imposibilitado que programas como el de salud y ayuda alimentaría se lleven a cabo, por lo que exigieron celeridad.
“A casi diez meses de firmada el acta (de Dorissa), el plan de salud no se ejecuta, pese a que la empresa ha depositado parte del dinero, es inconcebible que teniendo la plata, el gobierno regional de Loreto no haga nada por evitar que nuestros hermanos sigan muriendo producto de la contaminación ”, dijo Henderson Rengifo, dirigente de la Federación de Comunidades Nativas del río Corrientes – FECONACO.
En otro momento criticaron la decisión del Ministerio de Energía y Minas, de autorizar a la empresa Pluspetrol Norte la apertura de 38 nuevos pozos en los lotes 1AB y 8, y a la compañía Ramshor, la exploración y próxima explotación del Lote 102, pues consideraron que la zona aún no se recupera de un largo proceso de contaminación con el que han tenido que vivir desde hace 36 años, cuando se dio inició a las operaciones de hidrocarburos en sus bosques amazónicos.
Debido a la serie de problemas que aún los afectan plantearon una serie de posibles soluciones tales como: la declaratoria de emergencia sanitaria y ambiental del Corrientes, la suspensión de nuevas actividades de hidrocarburos en la zona y la adecuación del sistema educativo a la realidad indígena amazónica.